45ª Cumbre del SICA: los motores gripados de la integración

Cumbre 3 foto

Foto oficial de la XLV Cumbre de Presidentes del SICA, celebrada en Antigua Guatemala en junio de 2015

Se celebró el pasado 26 de junio de 2015 en Antigua Guatemala la 45ª Cumbre de Presidentes del SICA. Cinco son los argumentos que pueden resumir lo más importante de la Cumbre a partir de su declaración (ver cuadro final): (a) la confirmación de que el SICA mantiene su situación de impasse, (b) el recuperado, pero seguro que fugaz, protagonismo de la Unión Aduanera; (c) la toma de posición regional común en torno a la COP XV; (d) la consolidación de algunas estrategias de perfil político bajo pero de alta eficacia e interés; y (e) la suma de más estrategias regionales a la agenda del SICA.

La Cumbre volvió a tener un perfil bajo, con escasa asistencia de Presidentes (Guatemala, El Salvador, Honduras y República Dominicana). Se desarrolló poniendo fin a la presidencia pro témpore (PPT) de Guatemala (ver informe final) que acabo afectada por la inestabilidad política del país. Una contrariedad para el SICA que siempre deposita esperanzas en la sucesión de las PPT de Guatemala y El Salvador, dos países centrales en el SICA.

Resumía la 44º Cumbre en la entrada que le dediqué en este blog como una Cumbre de transición. Pero el impasse se mantiene y tiene origen en causas diversas. Dos de ellas son argumentos clásicos de este blog. Por una parte, el cambio de ciclo de la sociedad y la economía global y en América Latina. Por otra, la necesidad de renovar tras 30 años el modelo de desarrollo nacido de Esquipulas.

Las últimas cumbres habían generado expectativas sobre mandatos e instrucciones de diseño de nuevos modelos de desarrollo. No hay rastro de ello en la Declaración a pesar de varias iniciativas institucionales en marcha y derivadas de los mandatos presidenciales. Pero es lógico que sea así porque el diseño de modelos de desarrollo es siempre parte de un proceso complejo de amplia participación y con iniciativas de diversa motivación y origen, no siempre coincidentes ni dirigidas por los gobiernos, y que da lugar a una progresiva decantación de consensos.

¿Cómo explicar esta situación de impasse?

El estado del proceso de integracion tiene una explicación más inmediata en la pérdida de fuerza de los que fueron los motores recientes de la integración centroamericana. Por una parte, el plan de acción para el relanzamiento del SICA del año 2010 y que ofreció como resultado principal los ejes de una agenda estratégica de la integración. Ese impulso, que tanto ayudo a enfocar prioridades y a empezar a introducir elementos de coordinación y seguimiento de la agenda regional, no parece expresamente en la declaración y está también cada vez más difuminado entre líneas.

El relanzamiento nació del interés de trabajar en el cómo (el método) y no tanto en el qué. Una idea que sigue teniendo enorme vigencia e interés y que sería preciso retomar. En los discursos de la Secretaria General del SICA se aprecia su propuesta de una integración centrada en la cohesión social, en la dimensión social de la integración, como se formuló desde la SISCA. Esa es una idea muy acorde con las nuevas funciones de la integración y que puede recuperar la agenda estratégica de la integración centroamericana.

XLV REUNION ORDINARIA DE JEFES DE ESTADO Y GOBIERNO DE SICA-GUATEMALA

La Secretaria General del SICA interviene en la XLV Reunión Ordinaria  de Presidentes del SICA en Guatemala

El otro motor que pierde fuerza es el de la Estrategia de Seguridad de Centroamérica (ESCA). Los avances que se han producido en torno a ella son muy significativos especialmente en materia de prevención de la violencia y de fortalecimiento institucional. Pero los países centroamericanos no se recuperan de la frustración por las expectativas de apoyo que la Conferencia de 2011 había despertado. La ESCA y la Conferencia constituyeron un paquete de acuerdos e incentivos que permitió pensar en políticas regionales y nacionales realmente articuladas, en un salto cualitativo de la eficacia de las políticas regionales y en una cooperación comprometida con la eficacia de la ayuda.

Todo eso parece ya fuera del alcance aunque ha dejado un interesante marco de actuación y de desarrollo de iniciativas. Es un caso de difícil balance pero sería un error grave minimizar el impacto que han tenido las expectativas frustradas de la ESCA en la confianza de los países del SICA sobre su proyecto de integración.

El renovado protagonismo de la Unión Aduanera

Estos meses previos a la Cumbre se habló mucho de unión aduanera en Centroamérica, gracias al acuerdo entre Honduras y Guatemala (¿y El Salvador?). Un acuerdo que recibe su impulso principal desde la Alianza para la prosperidad de los 3 países del Triángulo Norte con el apoyo de los Estados Unidos. La región siempre recibe bien la noticia de acuerdos bilaterales entre los países del SICA comprometidos con la unión aduanera porque espera que sean elementos de aceleración de la Unión Aduanera conjunta. Sin embargo, a pesar de su presencia en la Cumbre, la unión aduanera no es ya un motor principal de la integración como lo era antes.

Como observador de la integración centroamericana, estuve muy atento a las negociaciones entre El Salvador y Guatemala para promover una Unión Aduanera bilateral que acelerara la regional. Pareció también definitivo el tratado marco del año 2007 y de los incentivos y presiones derivados del Acuerdo de Asociación CA-UE que parecían definitivos para cerrar el establecimiento de la unión aduanera. No conviene, por tanto, echar las campanas al vuelo hasta que pasen los primeros meses, los acuerdos alcancen la letra pequeña y sean puestos en marcha.

La consolidación de políticas y estrategias regionales que funcionan

Otra novedad de gran interés en esta cumbre ha sido la mención en la Declaración a 3 políticas regionales que llevan tiempo funcionando y que han conseguido logros visibles. OSPESCA presento la Política de Integración de Pesca y Acuicultura de los países del SICA (2015-2025), renovando así una política que fue la primera de todas las que se han ido aprobando en la última década. Con un perfil bajo pero con la gran virtud de la persistencia y del respeto a lo acordado, la Política Pesquera lanza su propuesta para la década venidera.

Otra Política que ha ofrecido resultados tangibles como la de Salud, recién aprobada en la Cumbre pasada, fue expresamente mencionada en la Declaración Presidencial con instrucciones específicas sobre la lucha contra la Malaria, un ejemplo de abordaje multinivel de los problemas de la región.

Y la Estrategia Centroamericana de Desarrollo Rural Territorial (ECADERT) recibió un mandato de reposicionamiento institucional que anima a usar los mecanismos intersectoriales para su funcionamiento y ejecución. Los Presidentes animan a impulsar regionalmente el desarrollo rural con enfoque territorial en los países miembros del SICA, como medio para garantizar la sostenibilidad política y continuidad a las políticas nacionales existentes o en proceso de diseño en esta temática. Retoman así la gran virtud de la ECADERT como incentivo para el desarrollo de polñiticas nacionales de desarrollo territorial rural.

La próxima Cumbre pondrá fin en diciembre de 2015 a la Presidencia pro Témpore de El Salvador.

Indicadores de análisis de las Declaraciones de Presidentes del SICA Imagen4

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